viernes 6 de noviembre de 2009

Tan Dao Bien


Tengo un tanga místico que la moral me presiona y lo saco a pasear cuando un mindungui me decepciona, si me dejan en un banco no se crea Dios que me apalanco yo cojo mis leggins de cuero y mis zapatos de Blanco. Si me miran y me dicen "Yo no te puedo querer" corro a mi casa y me levanto el tupé, y no como esta semana que teniendo a golpe de teléfono a tres me quedo en casa pa' que me hable de su stress a ver si alguno de ustedes lo puede comprender a mi me va la marcha ¿es tan difícil de entender? Ya hay que tener poca sangre en las venas para despreciar a esta nena. La rubia está potente, la rubia está fenomenal, "la rubia tiene un polvazo" dicen todos al pasar. Tengo unas bragas magnéticas que provocan los delirios que cuando piden candela no es pa' que le enciendan un cirio, que me dejen de fobias y de absurdos pegos que me baje del altar y que me suba al mismo cielo. No pienso pasarme rato más pensando "A ver si después de este tono lo coje o no lo coje" está demostrado que hasta el más tonto hace relojes, que tengo a Vodafone colapsado de tanto toques que le he dado, y luego pa' que pa' na! me recitaba el discurso y me colgaba a la ná, y luego por la mañana estaba muy preocupa' preguntándome a cada rato "¿a mi amor que le pasará?" y es que el amor sólo era mío, me lo acaba de contar. Vaya timo, vaya engaño no me consuela que me diga "Siento mucho hacerte daño" mi principe azul me ha salido como el resto del rebaño... Estoy yo como para que me tome el pelo, cuando tengo niñatos como él que van besando mi suelo, mi pena la cura el tiempo la tuya ni rezando en el mejor templo, aunque te arrodilles y le implores al más eficaz santo del cielo, tienes el sentido de amar pegadito a tu ego. Machitos como tú, aburren mi intelecto siempre queriendo disimular que todo es perfecto, de un díita para otro ha pasado de estar ciego a estar tan frío como el hielo lo curioso es que esta historia me sorprende y no a la vez pues ya pesqué como tú algún que otro pez, por eso trinco mi barca y me doy garbeos por las mejores charcas porque sé que moviendo estos remos algún día de estos encontraré a mi Nemo.